miércoles, 19 de marzo de 2008

"NO SE QUE PONER"

Me pasa que hace días que tengo ganas de escribir, pero la verdad es que no sé que poner, tengo un montón de ideas vagas flotando alrededor de mi cerebro, necesito un nexo que las una, pero creo que mis neuronas decidieron darse unas vacaciones, en cierta forma las entiendo porque ya quedan pocas y la recarga de trabajo para cada una debe dejarlas extenuadas. No sé que escribir y me desespera no poder eliminar el exceso de palabras incoherentes así que escribiré sobre todas las cosas que he pensado esta semana, empezaré con la idea más recurrente: mi odio a los mimos, en serio, no soporto a los mimos, esas creaturas pintadas de blanco que sin hablar logran burlarse de ti emulando todos tus movimientos, siempre trato de evitarlos porque no quiero formar parte de su "performance" y que todos se rian de mi (aunque a veces no es necesario un mimo para que eso suceda), así que mimos alejense de mi, no es una advertencia sino que de frentón una amenaza. Otra cosa de la que quiero escribir es de algo que he descubierto debido a mi falta de recursos para almorzar, estos días de calor me he comprado de esos helados de máquina típicos, me los como de manera como se come un helado y los hombres me miran con cara de estar haciendo el mejor "wena Naty", de verdaderitas, me hacen esas señas de conquistadores, levantadas de cejas, miradas con cuatruple intención, al final termino sintiendome lo más porno del centro de Santiago, así que cambie el menú a papas lays. También descubrí que uno no puede andar muerta de la risa por la calle porque te miran como la más insana del planeta, ayer mismo tuve una de esas "chateadas" con mi amiga Ona, de esas de hablar incoherencias, como que es la "reina madre de los computations" (debido a que alimenta computadores) (¿?), o de los toy boys que me gustaría para mi coleccíón personal (me gustaría una cena de niños envueltos, pero de 18 años en adelante) y otras cosas más, me fui riendo todo el rato, no podía parar, iba en el metro con la mirada perdida, acordandome de todo lo hablado y con una risa de diablilla en mis labios, además de ir conectada a mi mp4 cantando unos buenos blues y rocks, todos me miraban, ¿es tan malo andar riendose sin motivo alguno? ayer era feliz, en cambio hoy ando un poco down y nadie se dio cuenta, nadie me miró, porque andar con cara de amargado, de preocupación es normal, todos tienen que ser grises, opacos, quisiera ser colores radiantes todos los días aunque me quieran llevar al Peral.
FIN.
Yo decerebrada.

1 comentario:

. dijo...

jajja, qué bacán tu blog, me gusta.
Lo encontré leyendo un comentario en el blog de teleradio donoso.
Yo tambien odio a los mimos, me dan miedo, una vez uno me abrazó en la calle.. qué se cree, que porque es mimo no le iba a decir nada? Y claro po, como era mimo, no le dije nada.
Lo de los helados no me ha pasado, pero lo de reírme sola recordando cosas divertidas.. me pasa casi todos los días!! es terrible porque la gente no entiende nada, pero me he dado cuenta de que a hartas personas nos pasa, así que ahora me río con más libertad (pero ni tanta, nunca tan loca)

Adiós!